Día de la Niña: una generación de niñas preparadas

Bajo el lema Con ellas: una generación de niñas preparadas

El Día de la Niña de 2018 marca el inicio de un año en el que debemos conseguir que la comunidad internacional trabaje unida para defender y reclamar la atención y la inversión en las necesidades y oportunidades más apremiantes de las niñas, para que adquieran las competencias necesarias para ingresar en el mercado laboral.

Para ello, se proponen las siguientes medidas:

Cambiar los estereotipos de género, las normas sociales y los prejuicios subconscientes para que las niñas dispongan de las mismas oportunidades académicas y profesionales que los niños.

Mejorar la calidad de la educación y la formación, teniendo en cuenta la perspectiva de género, para que las niñas puedan desarrollar las competencias necesarias para la vida y el trabajo.

Crear escuelas, programas de formación y oportunidades de aprendizaje que sean inclusivos y accesibles para empoderar a las niñas con discapacidades.

Aumentar la participación de las niñas en las disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Crear iniciativas que apoyen la transición de las niñas de la escuela al trabajo, como orientación profesional y prácticas.

Desarrollar programas a gran escala en los sectores público y privado para ofrecer a las niñas formación y desarrollo de competencias adaptadas al mundo laboral.

Facilitar el acceso a financiación y desarrollo empresarial para mujeres emprendedoras.

Unos 600 millones de niñas que hoy son adolescentes se incorporarán al mercado laboral durante la próxima década. Pero la realidad es que la mayor parte de las niñas están en desventaja y sufren discriminación de género.

Más de 200 millones de niñas y mujeres han sufrido la mutilación genital femenina.

1 de cada 5 niñas han contraído matrimonio antes de los 18 años.

Solo 2/3 de los países en desarrollo han logrado la igualdad de género en la educación primaria.

9 de cada 10 adolescentes que viven en países en desarrollo trabajarán en la economía sumergida, con sueldos bajos o directamente sin cobrar nada, donde el abuso y la explotación laboral son muy comunes.